La curtimbre uruguaya Zenda, desde 2009 propiedad del grupo brasileño Marfrig, fue adquirida por el grupo JBS, de propiedad estadounidense-brasileña, en el marco de un negocio celebrado en Brasil.

El mayor productor mundial de proteínas, el grupo estadounidense-brasileño JBS-Friboi confirmó ayer en Brasil la compra de la marca Seara, propiedad del grupo brasileño Marfrig (lo que incluye 75 unidades productivas de Seara, 30 fábricas y 21 centros de distribución) y de la curtiembre uruguaya Zenda que desde 2009 estaba en manos de la firma brasileña.

Mediante la adquisición de Seara y Zenda, JBS se hace cargo de deudas de Marfrig equivalentes a US$ 2.760 millones. El gerente general del grupo Marfrig en Uruguay, Martín Secco, dijo a la prensa local que la transacción está cerrada y que, según la información que tiene, faltaría sólo el trámite pidiéndole al gobierno brasileño que la autorice. En paralelo, Secco descartó que “se esté negociando alguna planta frigorífica del grupo en Uruguay”, ubicadas en Tacuarembó, Salto, Colonia, San José y Fray Bentos.

Esta Curtiembre Zenda Leather cuenta con una capacidad para procesar entre 4.500 y 5.000 cueros por día –sólo en un 50% locales-, trabajan 1.800 personas y tiene una facturación anual de alrededor de US$ 180 millones. Según se informó, Zenda mantiene operaciones industriales además de en Uruguay, en Argentina, Sudáfrica, México y Alemania.

Los medios de Uruguay aseguran que la crisis europea pegó en el segmento automotor, a donde Zenda destinaba buena parte de su producción. A eso se sumó que el grupo Marfrig en Brasil tenía problemas financieros con una deuda muy abultada.

En el marco del negocio, el grupo JBS se hará cargo del 65% de la deuda líquida de Marfrig; la transacción insumió 5.850 millones de reales (US$ 2.760 millones). Los vencimientos de las deudas se extienden hasta 2017. JBS se habría comprometido a pagar el 25% de la deuda en el corto plazo.

Con esta operación la curtiembre Zenda –ex Branáa– volverá a cambiar de manos pero se mantendrá bajo control de capitales brasileños. Marfrig había adquirido el 51% de las acciones de Zenda en 2009 y se quedó con el restante 49% en 2012. En la industria curtidora local, aún no está claro el impacto que tendrá el desembarco del gigante brasileño JBS en el sector. La firma brasileña es propietaria en Uruguay del Frigorífico Canelones desde 2009.

Actualmente, los cueros de esa planta son tratados en un primer proceso por la curtiembre cooperativa de Florida “El Águila” (ex Kindale). En tanto, hace poco más de dos meses, JBS cerró un convenio con la curtiembre alemana Bader, por la cual la brasileña arrienda una parte de la infraestructura para procesamiento de cuero  húmedo “wet blue”.

La operación se da tras un período de agresiva consolidación en la industria brasileña en Uruguay con empresas financiadas por créditos “blandos” del banco estatal de desarrollo (Bndes), en un esfuerzo del gobierno por crear los llamados “campeones nacionales” para competir a escala global.

La brasileña Marfrig desembarcó en Uruguay en el 2006 con la compra del Frigorífico Tacuarembó. En los 2006-2007 consolidó su presencia en ese país sumando tres nuevos frigoríficos: Salto, Colonia y San José. Además, adquirió una planta de corned beef en Fray Bentos.

Con el 21% de la faena local en 2012, es por lejos el mayor operador del mercado. En el 2009 añadió otro eslabón de la industria bovina con la compra del 51% de las acciones de Zenda. En 2012 adquirió el restante 49% del paquete accionario.

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ElPaís.com.uy / Elobservador.com.uy / CueroAmérica